Sabes que el invierno debilita la piel tanto o más que el verano. Con la bajada de las temperaturas ¡llega el momento de extremar los cuidados de la piel! Deshidratación, sequedad, tirantez, pérdida de luminosidad y aparición de rojeces e irritaciones. Son algunos de los síntomas que tu piel va a notar si olvidas cuidarla.
El frío también es una de las causas de que nuestra piel pierda iones. La función de los iones es la de remineralizar nuestra piel, es decir, regular sus mecanismo. Si su concentración se debilita, también lo hace la protección de nuestra piel.


















